El crowdfunding inmobiliario se ha convertido en una de las vías favoritas de los inversores que buscan entrar al sector inmobiliario español sin necesidad de comprar un piso completo, sin pedir hipoteca y con la posibilidad de invertir desde cantidades muy bajas, como 50 o 100 euros. En 2025, este tipo de inversión sigue creciendo gracias a su accesibilidad, transparencia y al atractivo del mercado del alquiler en España.
En este artículo descubrirás qué es el crowdfunding inmobiliario, cómo funciona, cuáles son las mejores plataformas en España, sus ventajas, sus riesgos y cómo empezar paso a paso. Si buscas diversificar, mejorar tu rentabilidad o construir una cartera inmobiliaria sin complicaciones, esta guía es imprescindible.

Qué es el crowdfunding inmobiliario
El crowdfunding inmobiliario es un modelo de inversión donde muchas personas aportan dinero en conjunto para financiar proyectos inmobiliarios, ya sea para comprar viviendas, reformarlas, alquilarlas o venderlas con un beneficio.
En lugar de comprar un piso completo, tú compras una fracción del proyecto, y recibes tu parte proporcional de los ingresos o beneficios generados.
Existen dos modalidades principales:
1. Inversión en renta (alquiler)
- La plataforma compra un inmueble.
- Lo reforma (si es necesario).
- Lo alquila.
- Cada inversor recibe ingresos periódicos según su aportación.
- Cuando se vende el activo, recibes parte de la plusvalía.
2. Inversión en préstamos (crowdlending)
- Prestas dinero a una promotora o empresa.
- Te devuelven capital + interés pactado.
- No eres “dueño” del inmueble, eres acreedor.
Ambos modelos pueden ser rentables, pero funcionan de forma distinta y tienen riesgos diferentes.
Cómo funciona el crowdfunding inmobiliario paso a paso
Aunque cada plataforma tiene su propio proceso, el funcionamiento general suele ser similar:
1. Selección del proyecto
La plataforma analiza oportunidades inmobiliarias:
- localización
- rentabilidad estimada
- precio de compra
- estado de la vivienda
- demanda de alquiler
- riesgos
Solo algunos proyectos llegan a publicarse.
2. Publicación y apertura a inversores
Los usuarios pueden invertir aportando pequeñas cantidades, normalmente entre 50 € y 1000 € como mínimo.
3. Compra del inmueble
Una vez alcanzado el objetivo de financiación:
- se compra el inmueble
- se reforma, si es parte del plan
- se alquila o se inicia el proyecto
4. Cobro de rentas o intereses
Según el tipo de operación:
- alquiler: cobras mensual, trimestral o anual
- préstamo: recibes intereses en plazos o al final del proyecto
5. Venta del activo
Cuando el proyecto llega al final del plazo, se vende el inmueble y el inversor recibe su parte de la plusvalía generada.

Ventajas del crowdfunding inmobiliario
El crowdfunding inmobiliario tiene múltiples beneficios, sobre todo para quienes empiezan a invertir.
1. Invertir en inmobiliaria con muy poco dinero
No necesitas los clásicos 50.000–100.000 € para entrar al sector.
Puedes empezar con 50–100 €.
Esto lo convierte en una herramienta perfecta para:
- principiantes
- jóvenes inversores
- personas que quieren diversificar
- quienes no pueden o no quieren pedir hipoteca
2. Diversificación extrema
Puedes repartir tu inversión entre:
- varias ciudades
- distintos tipos de activos
- diferentes proyectos
Es mucho más fácil diversificar con crowdfunding que comprando pisos individuales.
3. Cero gestión
No tienes que:
- buscar inquilinos
- pagar comunidad
- gestionar reparaciones
- atender incidencias
- ir a notaría
- lidiar con impagos
Todo lo gestiona la plataforma.
4. Acceso a oportunidades profesionales
Muchas plataformas trabajan con:
- promotoras
- fondos de inversión
- redes de agentes
- analistas inmobiliarios
Gracias a eso, te dan acceso a proyectos que un inversor particular rara vez podría conseguir por sí mismo.
5. Ingresos pasivos reales
Tú solo inviertes.
La plataforma gestiona, alquila, vende, reforma y administra.
Y tú cobras.
Riesgos del crowdfunding inmobiliario
Como toda inversión, también tiene riesgos importantes que debes conocer.
1. No hay garantía de rentabilidad
La rentabilidad estimada es solo eso: una estimación.
Puede ser mayor, igual o menor.
2. Riesgo de vacantes en alquiler
Si el piso no se alquila rápido, la rentabilidad baja.
3. Riesgo de impago (en crowdlending)
Si inviertes en préstamos a promotoras, existe riesgo de impago.
4. Riesgo de mercado
Si los precios caen, la plusvalía final puede ser menor o inexistente.
5. Falta de liquidez total
En la mayoría de plataformas, no puedes vender tu participación cuando quieras.
Tienes que esperar hasta el final del proyecto.
6. Riesgo de plataforma
Si la empresa quebrara, los inversores podrían tener complicaciones para recuperar sus fondos.
Las mejores plataformas de crowdfunding inmobiliario en España (2025)
Aquí tienes una lista con las plataformas más consolidadas y conocidas en España.
Urbanitae
La plataforma más popular a nivel nacional.
Puntos fuertes:
- proyectos grandes y profesionales
- análisis detallado
- rentabilidades atractivas
- regulada por CNMV
- excelente reputación
Suele trabajar con promotoras, no tanto con alquiler.
Housers
Una de las pioneras en España.
Puntos fuertes:
- miles de usuarios
- proyectos tanto de deuda como de capital
- operaciones pequeñas y medianas
- posibilidad de invertir en alquiler
Es conocida, pero ha tenido épocas de gestión discutida. Aun así, sigue siendo una opción relevante.
Civislend
Especializada en crowdlending inmobiliario.
Puntos fuertes:
- préstamos con intereses atractivos
- proyectos revisados con detalle
- buena transparencia
Ideal para quien busca rentabilidad fija.
Inveslar
Menos conocida, pero también centrada en residencial.
Puntos fuertes:
- proyectos pequeños
- accesible para nuevos inversores
- modelo simple
Brickstarter
Plataforma especializada en alquiler turístico legalizado.
Puntos fuertes:
- rentabilidades interesantes
- ubicaciones premium turísticas
- automatización de alquiler vacacional
Es una opción diferente para diversificar.
¿Cuánto se puede ganar invirtiendo en crowdfunding?
Las rentabilidades varían según el tipo de proyecto.
En proyectos de alquiler (capital):
Entre 4% y 7% anual de rentabilidad total.
En préstamos (crowdlending):
Intereses entre 7% y 12% anual, según riesgo.
En promociones inmobiliarias:
Rentabilidades entre 10% y 18% en 12–36 meses.
Las cifras pueden cambiar por condiciones de mercado, pero son rangos orientativos realistas.
Cómo empezar a invertir paso a paso
Aquí tienes una guía sencilla para comenzar:
1. Elige una plataforma regulada y transparente
Revisa:
- trayectoria
- opiniones
- volumen de proyectos
- regulación CNMV
- informes publicados
2. Crea tu cuenta y verifica identidad
Proceso habitual igual que en un banco digital.
3. Explora los proyectos disponibles
Revisa:
- localización
- tipo de activo
- rentabilidad prevista
- duración
- riesgos
- documentación financiera
4. Diversifica desde el primer día
Mejor 10 proyectos de 100 € que 1 proyecto de 1000 €.
5. Revisa los informes de seguimiento
Las plataformas publican:
- ocupación
- avance de obra
- pagos pendientes
- evolución de rentas
Es importante hacer seguimiento.
6. Reinvierte los beneficios
Si reinviertes los alquileres o intereses:
- reduces riesgo
- aumentas la rentabilidad compuesta
- creas una “bola de nieve” de ingresos pasivos
¿Es el crowdfunding adecuado para ti?
El crowdfunding inmobiliario es ideal si:
- quieres empezar con poco dinero
- quieres aprender sobre inversión inmobiliaria
- buscas ingresos pasivos
- no quieres gestionar pisos
- quieres diversificar
- prefieres participar en muchos proyectos
- te atrae el sector pero no quieres pedir hipoteca
No es ideal si:
- necesitas liquidez inmediata
- no toleras riesgo
- quieres control total del activo
- deseas tener propiedad a tu nombre
Conclusión: una forma moderna y accesible de invertir en inmobiliaria
El crowdfunding inmobiliario se ha consolidado en España como una herramienta poderosa para invertir en ladrillo sin los límites, gastos y responsabilidades de comprar un piso tradicional. Permite entrar con poco capital, diversificar de manera profesional y aprender de forma práctica cómo funciona el mercado.
No sustituye a la inversión inmobiliaria tradicional, pero sí la complementa y democratiza.

